Proteína primero, siempre
Cuando el apetito baja, el riesgo no es solo perder grasa: también puedes perder músculo si no comes suficiente proteína. La regla más útil es simple: asegura la proteína antes que nada más — huevo, pollo, pescado, carne magra, yogur griego, queso, tofu, leguminosas. Si llenas el plato de vegetales primero y la proteína queda para el final, muchas veces ya no hay espacio para ella.
Porciones pequeñas, con más frecuencia
Con el estómago más lento, tres comidas grandes pueden sentirse pesadas. Muchas personas se sienten mejor con porciones más pequeñas y una o dos colaciones. Una manzana con un puñado de almendras, un yogur, una media torta con atún — cuentas como comidas completas si traen proteína.
Agua: la habitante olvidada
Con menos comida, también entra menos agua "en los alimentos". Beber agua a lo largo del día (no todo de golpe) ayuda con el estreñimiento, los mareos y esa sensación de debilidad. Si te cuesta, llévala registrada: en la app marcas tus vasos y el sistema te da el conteo del día.
Las comidas que suelen caer peor
- Frituras y comida muy grasosa — con la digestión más lenta, se quedan "flotando" más tiempo.
- Comidas muy condimentadas o picantes — pueden avivar el reflujo.
- Refrescos con gas y en exceso de dulce — ocupan espacio sin aportar nada y suelen empeorar la hinchazón.
- Comer rápido o muy tarde en la noche — cuando el estómago está lento, ambos se pagan al rato.
Ideas simples para el día
- Desayuno: huevo revuelto con queso y una fruta; o yogur griego con avena y semillas.
- Almuerzo: pollo o pescado con vegetales y un poco de arroz o papa; sopa con pollo desmenuzado.
- Cena: tortilla de huevos con vegetales; atún con aguacate en galletas saladas.
- Colaciones: quesito, yogur, nueces, fruta con mantequilla de maní.
En la sección de Nutrición de la app tienes más ideas de comidas con proteína y el registro de tu día, para que no tengas que pensar cada comida desde cero.
La regla de oro
No busques la dieta perfecta: busca constancia con lo que sí puedes sostener. Proteína en cada comida, agua a lo largo del día, porciones que no pesen. Con el medicamento, los hábitos y el seguimiento alineados, el progreso se ve — y se mantiene.
